lunes, 31 de mayo de 2010

cronica trabajo final

Historia de un hincha:
En una tarde de un domingo vacacional del año 1968, Juan Felipe Vélez, siendo aun niño de 9 años, fue llevado de la mano, junto con sus hermanos, haber un clásico al Atanasio Girardot, por parte de la madre antes de ingresar les preguntaron por que equipo tenían mas preferencia, ya que abría “rifas y espectáculos” los hermanos y la madre por tradición familiar se decidieron por el deportivo independiente de Medellín; Juan Felipe respondió por una de las características de personalidad que consiste en llevar la contraria dijo que Atlético Nacional. En verdad no tenía idea de la decisión que estaba tomando ni de las tristezas siguientes que le esperaban, solo sabía que el color verde le gustaba y que el rojo le fastidiaba. El partido lo gano el dim. recuerda que todos los hinchas que estaban a su lado y ovacionando a el nacional, coreaban un nombre que no lo olvidara: pipico (después supo, con los años, que había sido un jugador procedente de brasil, que había jugado también con el unión magdalena).
Los acontecimientos personales de Felipe y los del país siguieron pasando sin sobre saltos. Se mantuvo relativamente el transcurrir deportivo del equipo, hasta que en noviembre de 1970 sintió la tristeza y con ello las burlas de sus amigos por el hecho de que nacional ocupaba el último lugar de la tabla. Decidir un equipo de fútbol es decir una identidad en este momento de la vida, en el barrio en que vivían las personas valía para los demás según el equipo del que se era hincha.
Iniciando el año 1971, llego a sus manos un ejemplar del semanario “nuevo estadio” y en la última página aparecían noticias sobre la actualidad de cada equipo. Leí sin mayor sorpresa acerca de las contrataciones que hacia Hernán Botero para el equipo, dentro de las cuales aparecía el nombre (Y la foto) de un desconocido para ellos: Raúl Navarro. Semanas después en las noticias veíamos que nacional había triunfado y los buenos desempeños del equipo.
El fanatismo se fue apoderando de el, desde ese momento Juan Felipe no le perdía huella a su equipo, se volvió obsesivo con el fútbol.
Comenzó el rentado colombiano de 1971. Nacional, santa fe y deportivo Cali ocupaban los primeros lugares mi equipo tomaba ventajas y consola una nomina de jugadores, inolvidables. Esta misma nomina ilustra aquel tango dedicado a nacional que se constituyo en himno inmemorable pero en la banca habían otros: mora y vieira, los porteros quienes en uno que otro partido aislado fueron goleados; Hugo gallego en la defensa; Hernán Carlos Ramírez en el medio campo; Juan Carlos Lallana otrora goleador del rever plate de argentina en la delantera el primo les consigue las boletas para ir haber la final estaban nerviosos y muertos de ansiedad , comenzó el partido la garganta seca y la atención de ellos puesta en el gramado los gritos y los lamentos no dejaban de escucharse. Cuando de repente escucharon… gol!! De nacional final es final. No hay juego bonito, no hay toque toque, solo actividad .Alegría desbordarte euforia era lo que sentía Felipe y sus amigos. El partido termino, nacional dio la vuelta olímpica, pero para quienes ignoraban cosas del fútbol, no entendían la victoria.
Al día siguiente compraron el periódico y no había cumplido el los 13 años y ya nacional había dado la vuelta olímpica. Hoy recuerda con tristeza a el único amigo que lo acompaño a todos los partidos, que por una riña de barras fue asesinado por los hinchas de un equipo rival.
y hoy 17 de agosto de 1989 recuerda a su amigo en esta final como si fuera la primera a la cual asistimos.

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